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  • Rita Kotov

De la serie "Felicidad".


¿Es usted feliz?


Creo que llevo alrededor de 20 años largos de una vida de trabajo en temas tan interesantes como la "satisfacción del cliente", "mejora de la productividad a través del personal contento", "recursos humanos o ahora "talento humano" con pertinencia organizacional es más efectiva". "La risa es la clave para el éxito". "El (o la) líder del mañana anticipa desde la intuición", "el índice de la felicidad no es igual al índice de ingresos por país o en tu bolsillo", "vivir y convivir en paz". ..... - y me he encontrado de vez en cuando modulando en mi cabeza algunas preguntas:  ¿Cómo es que hoy en día hay tantos modelos de gerencia, organizacionales, sociales, políticos y quién sabe qué más, que tienen que ver con buscar que simplemente nos sintamos bien?

Hay modelos que tienen que ver con buscar la prosperidad en vez de la productividad. Otros buscan que nos conectemos en nuestra vida personal con nuestro ser interno más íntimo y que lo llamemos "niño". Habría que meditar y dar de comer a nuestro cerebro nutrición focalizada, también el cuerpo lo necesita, ni hablar del deporte sano en el plano físico.


Entre los modelos más modernos tenemos ahora: "la gerencia de la felicidad".

Brinca en un salto la preocupación. ¿Cómo, no la tenemos ya? ¿Necesitamos que se nos ayude con ella y se gerencie?


De todos los modelos este me llama muchísima atención. Me intriga la idea que alguien quiere "gerenciar  mi sentido de felicidad". Me imagino a un chef utilizando una pizca de mi serotonina, una cucharada de mi oxitocina, de envase mi cerebro y mis centros emocionales, removiendo con mis valores y amasando con mis creencias, dando calor con mi glándula pineal a mi corazón, colocándome en un ambiente adecuado con feng shui de intercambio de energías balanceadas y recetando a mi corazón:   ¡Ahora esté feliz!


¿Qué hago si no sé cómo se siente?

Porque por alguna razón tantas personas hoy en día la están buscando a esa felicidad perdida o quieren sentir cómo conectarse con ella, esperando que haya una receta.


Investigaciones de largo plazo de Harvard y otros, pudieron medir la felicidad a través de parámetros cruzados. Vincularon también el hecho de longevidad, mayor salud, una relación linda con una pareja y el éxito en el trabajo con la felicidad. La psicología de lo positivo y/o de la felicidad muestra que la satisfacción, la pasión y el sentido de algo en la vida, el propósito de uno mismo, tienen fuertemente que ver con la felicidad, ni hablar de la neurociencia y neurobiología (no hablo ahora de las plantas) con sus descubrimientos sobre cómo aprendemos. Organizaciones creativas hasta incluso bancos cambian su organización interna y sus estilos de liderar, creando espacios y condiciones versátiles diferenciados a sus trabajadores para que se sientan felices y demuestran sus incrementos de la productividad y efectividad organizacional. Por supuesto, si estamos más del 70% de nuestro día en algún lugar de trabajo, nos conviene pasarlo bien allá y tener ganas de trabajar.

Todo parece tan obvio y al mismo tiempo parece que no lo es. Investigaciones de largo plazo de Harvard y otros, pudieron medir la felicidad a través de parámetros cruzados. Vincularon también el hecho de longevidad, mayor salud, una relación linda con una pareja y el éxito en el trabajo con la felicidad. La psicología de lo positivo y/o de la felicidad muestra que la satisfacción, la pasión y el sentido de algo en la vida, el propósito de uno mismo, tienen fuertemente que ver con la felicidad, ni hablar de la neurociencia y neurobiología (no hablo ahora de las plantas) con sus descubrimientos sobre cómo aprendemos. 

Se supone que la felicidad es un sentir, un estado, no continuo sino repetitivo, de momentos cortos y más largos. También se supone que es una sensación y concepción muy personal.

¿Entonces cómo sabemos que y cuando la estamos sintiendo esta felicidad?, ¿si no tenemos precisamente la práctica de poder descifrar y denominarlo?


Cuando algunos amigos me preguntan: "¿Rita, estás bien?"  "¡Sí, lo estoy!" "¿Cómo, con tantas cosas que tienes, - estás feliz?" "¡Si, estoy feliz!" "¿Pero cómo sabes que estás feliz?"  "¡Pues, porque así es!" .... -  veo a sus caras sorprendidas, a veces incrédulas, tal vez considerándome uno de esos bichos raros en este mundo que no entiende cómo funciona esta vida en la que "hay que luchar para salir adelante". 

¿Cómo explicar a otros qué es la felicidad, cuando se trata de una sensación, de un estado interno? Mejor aún, cómo explicar cómo llegar a ese estado, de qué se compone y cómo replicarlo?

Ahí vamos, con todo el paquete, desde la psicología, desde la medicina y la neurociencia, desde las religiones y cosmovisiones o enfoques de pensar. Desde la economía y el área del desarrollo organizacional. A un Estado Social le interesa enormemente la "felicidad sostenible" de su población: es rentable, baja la taza de las enfermedades y reduce el problema crónico de la salud pública y tal vez ni siquiera se requeriría a un "Estado", - en el discurso sociológico un modelo obsoleto - y podemos reinventarnos en un modelo nuevo y futuro -  ¿y más feliz?

Tengo cinco perros. El otro día los cinco estaban sentados delante de mi, esperando algo increíblemente bueno. Cinco perros gigantes, dos de color Golden y tres negros, muy peludos todos. Se me ocurrió preguntarles: "¿Están felices?"

La respuesta fue unánime. Cinco colas moviéndose y cinco pares de ojos mirándome con ternura traviesa. Se me ocurrió pensar que tal vez esos cinco no fueran los interlocutores más adecuados.


Y encontré ese libro.

"El viaje de Héctor o en búsqueda de la felicidad".

Francois Lelord, psiquiatra francés, un maestro de conversión de conceptos complejos en palabras simples y divertidas, escribió ese libro. Me divertía con la lectura y me asombraba como logró presentar en una pequeña novela todo lo práctico acerca de la felicidad. Lelord invita a un viaje y estás ahí, con el protagonista o con Lelord, qué más da, viajando, por 19 lecciones.

Nos prestamos esas 19 lecciones. Vamos a encontrar en nuestras vidas, las personales, las con la familia y/o la pareja, las de trabajo, las de con amigos....., pistas y pautas alrededor de esas lecciones que nos sirven de hoja de ruta y sabremos, cómo es sentirse feliz.


En el próximo blog empezamos con la primera lección: "Hacer comparaciones es un buen remedio para destrozarse la felicidad"


Rita Kotov

Gerente General MATIZart



Anotación: No citamos, no referenciamos. Este es un blog. Pero ten por seguro que detrás de las líneas hay fundamentación conceptual. Quién desea saber más sobre algún punto que mencionamos, por favor que nos escriba y con mucho gusto facilitamos las referencias bibliográficas y de otros medios.

Las imágenes provienen en su mayoría de fuentes libres online.

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